Las casualidades brillan como la luna al mar, un instante como un segundo al respirar, como la rapidez al pestañear. Como la sonrisa al encontrar. Es en Valparaíso donde te encuentras con el recurso, el cariño y el amor. Los más grandes cerros ocultando su máxima expresión de vivencias y devoción. Brillando como en la luna al mar te encontré. Sin buscarte te mire como la primera vez. Es lindo, es grande es majestuoso. Minutos tornados en horas con agrado de mirarte. Labios rojos resaltando con pasión. Ojos dulces acaramelados mirando con expectación. Es el gusto, el agrado, el cariño, el amor de verte en huito de un Valparaíso volando con ráfagas de amor. Primavera intensa, incierta e inestable como el corazón. Verte una vez más es el bálsamo de un espíritu alegre y que solloza. Dejando atrás a un Valparaíso con visión a daniela.
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