Fue un fin de semana hermoso, lleno de sentimientos puros donde estaban alojados que no podían florecer. Fue septiembre, un fin de semana hermoso, lleno de sol. Era volver a la región que tanto amo, que tanto disfruto con libertad, para volverte a ver. Para volverme a reencontrar, un sábado con gusto a miel, de verte y sentir que de a poco iba acercándome a ti. Sentir que me veías, que me veías diferente con dulzura. Verte a los ojos y volver observar lo bella que eres. Caminar y degustar por los hermosos cerros de valparaiso. Disfrutar de sus antiguas calles, disfrutar de esos lugares que tanto nos gustan. Caminar por la ciudad eterna de la belleza al mar, tomado de la mano de la mujer que siempre me mantuvo enamorado. De esa mujer que siempre voy a querer y que quiero. En aquella plaza, se expresa el mas enriquecedor sentimiento. Poder sentir tu ser en mi, poder acurrucarte y volver a cuidarte. Algo que siempre he querido hacer, protegerte y cuidarte. Te quiero mucho, y siempre te he querido. Te voy a querer por siempre. Viajar al hogar para disfrutar de un delicioso te junto a la mas hermosa compañía. Domingo, día de un reencuentro maravilloso, verte en espera en aquel asiento del subterráneo. Verte sonreír, sentimiento incontrolable solo deseaba volver abrazar su piel. De esos maravillosos besos sabor miel, mirando el cielo oscurecer, con ese sol que se iba dejando una tarde inolvidable junto a mi niña, que tanto quiero.
Fue el mas hermoso fin de semana que haya vivido junto a ti. Un reencuentro hermoso de los mas maravillosos besos junto a la luna y venus observando, el puro amor que nos rodea.
