Se va un mes de movimientos, adiós septiembre. Ha sido un mes de reestructurar vida, de empezar de nuevo, de unir los hilos del equilibrio emocional. Es el adiós a un mes complejo y de un vivir inestable. Deseo encontrar paz, encontrar esa paz permanente en mi ser. Quiero ser feliz y es algo que no hay marcha atrás. Quisiera ver las cosas diferentes, verlas con más aprendizaje aunque ya llevo una sabiduría hecha por decisiones.
Quisiera abrazarte, estrechar tu mano y mirarte, son tan solo emociones brotando como flores en primavera, aunque no hay mucho por hacer. Solo vivir en la resignación y aceptación. Del cierre de un ciclo, echar la culpa a alguien? Ya no quiero ver eso. Quiero expandir mi mente al perdón, a la serenidad y a la fuerza interior. Ya acepto y entiendo que no te veré más. Las cosas han trazado de esta forma, y no hay peros que valgan más. Sentir que tu esencia es libre y libre debo dejarte partir. No anteponerme a tu vida, y dejarte libre sentimental y emocionalmente. Deseo que tengas paz, amor y felicidad. Esa misma felicidad que alguna vez logramos encontrar. Y a pesar de miles situaciones ya vividas, es el comienzo de un cierre del ciclo más importante de mi joven vida. Es el adiós, a un ferviente te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario