A veces la soledad nos gobierna. Y es así que hay momentos de soledad de la cual me encuentro. Quisiera hablar con alguien, soy como una bolsa plástica llenándose de agua que esta apunto de explotar. Será que pido demasiado? O es algo normal de mi juventud. Es un viernes diferente, un viernes libre, buscando que hacer y miles de fórmulas por inventar. Para simplemente mantener la mente ocupada. Aun no me acostumbro de estar solo, y a pesar de aquello. Se que cuento conmigo. Creo que es eso. Pido demasiado, es mejor ya no pedir y solo dejarse llevar por lo que ocurra de momento. Aunque un abrazo solucionaría tantas cosas.
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